¿Cuáles son los desafíos del elearning?

Los principales retos del e-learning

No cabe duda alguna de que el e-learning se ha erigido como una de las principales vías a la hora de impartir educación. Su gran alcance y rápida difusión lo han convertido en la mayor alternativa a la educación más tradicional, aquella que se basa en la asistencia a clase. Así, el e-learning ha crecido de una manera exponencial en los últimos años, a la par que evolucionaban las tecnologías de la comunicación.

Principales retos elearning

¿Cuáles son los desafíos del elearning?

Sin embargo, el rápido crecimiento de la educación a distancia ha supuesto también la incapacidad de otros agentes para adaptarse al cambio tan rápidamente, al mismo tiempo que otros desafíos igual de importantes han emergido en el desarrollo del e-learning. Más que problemas puntuales, se trata de cuestiones con las que hay que lidiar de manera permanente para poder ofrecer el mejor servicio y poder seguir creciendo al mismo ritmo con el que crece el e-learning. Estos son algunos de los principales retos y desafíos del e-learning.


Aumentar la confianza en el e-learning

A pesar de que el e-learning está creciendo a gran velocidad, lo cierto es que para muchas personas esta opción de formación aún causa un cierto recelo. Se trata de personas para las cuales la educación más clásica aún sigue siendo la única opción. Por ello, hay que cambiar esta percepción, que se ha quedado un poco anticuada en los nuevos tiempos.

Sin ir más lejos, se trata de ofrecer las explicaciones necesarias y acercar la información al estudiante, para solventar cualquier duda que pueda surgir y atender todos los problemas que pueda tener. En consecuencia, un servicio correcto, amable y cercano es vital para disipar cualquier concepto antiguo.


Fomentar la participación de los integrantes

Uno de los principales rasgos de la educación a distancia es el aspecto colaborativo que ofrece el e-learning. De esta manera, entre los propios estudiantes se pueden plantear dudas y solventar problemas. Además, esto es beneficioso para todas aquellas personas que necesiten saber cómo romper el hielo con facilidad y que tienen que aprender a tratar con la gente con una mayor fluidez.

No obstante, para muchos participantes del e-learning, esto supone un gran desafío. A veces el temor y la desconfianza pueden hacer que una persona se guarde sus dudas para sí mismo o que trate de resolverlas en otro lugar, fuera de la propia plataforma. Sin embargo, esto no es nada bueno, ya que el objetivo del e-learning es precisamente educar en la distancia, y eso supone también resolver todas las dudas que puedan surgir.

¿Pero cómo se van a resolver dudas si a la gente le da vergüenza preguntar? No se puede. Por eso, hay que tratar de animar constantemente al alumnado para que plantee sus cuestiones sin temor alguno. Para ello se pueden proponer tareas dirigidas expresamente a la colaboración entre los participantes, o a la comunicación entre todos. Establecer trabajos grupales con objetivos que se alcanzarán solamente si colabora la comunidad entera. Hay que resaltar que este puede ser uno de los aspectos en los que más hay que incidir de manera periódica, sin que se deje de lado jamás.


Gestionar la formación en directo

Como ya se ha discutido más arriba, el e-learning es todavía para algunas personas una vía de formación que causa desconfianza. Para solucionarlo, se pueden implementar técnicas que sirvan para atraer a las personas más reticentes hacia la educación a distancia.

Una de esas técnicas puede ser la de dar conferencias y retransmitirlas en directo por la plataforma. Puede tratarse de charlas, de clases magistrales o de sesiones con invitados especiales, que enriquezcan el curso online y supongan un aliciente para mantenerse al día en las tareas del curso. Se trata esencialmente de aportar un valor añadido que convenza definitivamente de que una plataforma online es de calidad y, por tanto, merece la pena. En este sentido, las lecciones en directo son solo un ejemplo de entre los muchos que pueden darse, como la inclusión de la gamificación, de la localización en tiempo real, o muchas más.


Mantener al cuerpo docente al tanto de las novedades digitales

¿Por qué de qué sirve todo lo anterior si el profesorado no sabe manejar la plataforma? Esta es otra cuestión en la que hay que poner énfasis de manera prolongada en el tiempo, pero especialmente cuando aún se está comenzando.

Solo así el profesorado será capaz de aprovechar todas las oportunidades que se encuentran a su disposición y podrán ofrecer la mejor formación posible. Aunque es cierto que las plataformas a distancia son cada vez más fáciles de utilizar, el personal tiene que ser ducho en la cuestión para poder adelantarse a las posibles correcciones que pueda necesitar la plataforma y a las nuevas tecnologías que pueden mejorar el servicio.

El e-learning ha demostrado que otro tipo de formación es posible, y en los próximos años verá su relevancia aún más incrementada. Por eso, es importante tener claro cuáles son los posibles obstáculos de esta emocionante modalidad educativa, para impedir cualquier retraso en el desarrollo del e-learning.

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